9 de Julio.
Mañana mismo marchamos Laura y yo para el aeropuerto. Nuestra escuela se llama “English School for Childrens” (Escuela de Inglés para Niños). Mis padres me han dado mi primera tarjeta de crédito. Parece ser que soy la primera de mis hermanos que tiene una. También me han comprado un móvil de última generación, que todavía no sé como utilizarlo. Y creo que me darán ropa, y 100€ en efectivo para mis necesidades urgentes. Hoy hemos quedado Laura y yo para hacer nuestro calendario. Nos han puesto a las dos en la misma habitación, con lo que llamaremos a los padres al mismo tiempo. Ya he hecho la maleta y todo. Me muero de impaciencia.
10 de Julio.
Han sido 1h de coche y 2h y 45 minutos de avión. Llegamos a la escuela a las 22:00 en España. Que serían las 21:00 en Londres. Cenamos por el camino, ya que aquí se cena a las 18:00 (Londres). Laura y yo habíamos deshecho las maletas y nos pusimos a jugar a un juego de palabras. Las dos teníamos que decir una palabra, que si la leíamos al revés era igual. Yo dije RECONOCER y ella dijo ALA. Como el mío tenía más letras gané yo. Más tarde, llego una señora fuerte y alta. Y nos gritó: “¡Niñas, apaguen la luz! ¡Son las 9 y media!”. No teníamos nada de sueño, así que nos pusimos a hablar sobre nuestros maravillosos 10 días. Laura y yo no tenemos intención de hacernos amigas de nadie. Pero quien sabe, a lo mejor puede que hagamos un par de amigos. Mañana haremos una salida a un parque, que si no recuerdo mal se llama “Hyde Park” . No me hago mucha idea de cómo será, pero tiene que ser algo realmente exótico. Estos 10 días serán para mí un paraiso. Creo que van a ser muy exigentes con la hora de hacer cualquier cosa. Pero por la noche se escuchan voces de niños que hablan por móvil o algo así…
11 de Julio.
Que horror, nos han levantado a las siete de la mañana. Desayunamos a eso de las siete y media y a las ocho, dimos clase. A las doce almorzamos sin hambre ninguna. Después fuimos a otra sesión de clase y por último pasamos unos minutos en la sala de juegos. Fue un día alucinante. Fuimos a un parque extraordinariamente grande llamado Hyde Park. No era como los parques de España, no tenía nada de basura. Había árboles y todo tipo de plantas. Los bancos eran negros, pero no pintados, eran con piel de terciopelo. Me encantaría que los parques fueran así en España. Me compré una cámara desechable y pagué con la tarjeta de crédito. No sé cuanto serán 3 libras pero, creo que es barato. Laura y yo hicimos montones y montones de fotos. Además el monitor que nos acompañaba era muy amable. Nos compró un dulce que creo que se llamaba: “Magic chocolate table with rice”. Que era una tabla de chocolate con arroz. Estaba rica y salió gratis. Después, a la vuelta el monitor nos contó que Londres era la ciudad mas grande de toda Europa. Y que vivían 7 millones de personas repartidos por unos 1.600km2. Más tarde mencionó que además de sus museos, galerías o iglesias, Londres también era conocida por sus numerosas tiendas y lugares de ocio. Dimos un largo paseo de unas 3 horas. Ibamos con ropa cómoda, con lo que no nos importaba mucho andar. Nos fuimos al colegio por una zona llamada “New Row” que estaba repleta de cafeterías, tindecitas y cosas por el estilo. Mañana iremos a un supermercado Laura y yo en particular para comprar algo tipo: donuts, dulces… Ya que tenemos una hora libre. Hoy, mientras jugabamos en la sala de juegos hemos jugado al poker con unos cuatro chicos de España. Eran: Luis, de 15 años, Alfonso, de 12, Fernando, de 14 y Manuel de 13. Empezamos a hablar de cómo nos habíamos permitido la escuela, entonces le conté mi historia. Mas tarde descubrimos el nombre de la mujer alta y fuerte que vimos ayer. Se llamaba Srta. Stevenson. Y ella iba a ser nuestra supervisora. A las 19:00 (Londres) nos dijo que llamaramos a nuestros padres si queríamos. Laura y yo fuimos corriendo a la habitación y los llamamos. Le contamos que había sido un día excelente, pero que mañana no ibamos a visitar nada. También le dijimos que teníamos un monitor súper amable llamado Pool. Y que dimos unas estupendas clases de inglés.
12 de Julio.
Nos han vuelto a levantar a la misma hora, pero hoy no hemos desayunado nada, nos moriamos del sueño. Esta mañana estaba el cielo gris y llovía sin parar, dimos clases de inglés y fuimos al súper mercado. Compramos 10 tablas de chocolate y arroz. Cinco para cada una, dos paquetes de Donuts raros. Y vimos que había internet en la escuela. Nos metimos en un ordenador y nos apareció un mapa de Londres. Vimos que dos manzanas más adelante teníamos una pizzeria. También había un paseo tres manzanas atrás. Después fuimos a otra sesión de inglés y nos dieron una lista de oraciones que debíamos saber para que nos fuera más fácil la estancia en Londres. Resulta que tenemos un profesor para cada día de la semana. Nuestro profesor de hoy era el monitor de ayer. También estamos en clase con Luis y Manuel. Hay una chica nueva que ha intentado hacerse amiga nuestra. Se llama Lola. Y hemos quedado para que se venga mañana a ver el sitio dónde nos llevará el profesor. Los martes nos suelen ser muy divertidos. Pero ya buscaremos algún entretenimiento.
13 de Julio.
Hoy desayunamos media hora antes de lo normal para coger la comida más rica. Dimos clases de inglés y nos enseñaron fotos del “Buckingham Palace” . Que ahí es donde vive la Reina de Inglaterra. Iremos al “Buckingham Palace” mañana. Hoy hicimos una visita a un café llamado “The sugar’s place”. Allí tomé mi primer café. Me sentía adulta pero a la vez repugnante, aquello estaba súper amargo. Laura, sonreía a todas las personas con su sonrisa pícara para no hablar. Porque se sentía nerviosa al hablar inglés con alguien extranjero. Por la noche, Laura y yo estuvimos reflexionando sobre las mágicas experiencias que habíamos vivido.
- ¿Crees que echaremos de menos esta tierra? - Preguntó Laura.
- Sí.. Pero, ¡podremos volver siempre que querramos! - Exclamé para animarla.
- Quiero algún recuerdo de aquí... - Replicó ella desentusiasmada.
- Pues mañana vamos a la tienda de regalos. - Contesté.
- No me refiero a eso... Quiero... Un recuerdo especial. - Ronroneó ella.
- Pues no se como lo vas a conseguir... - dije yo, con mueca de sueño.
Minutos desués apagamos la luz porque escuchamos los pasos de la mujerona que nos apagaba la luz.
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